El Museo de Mallorca participa en una exposición del Museo del Prado con dos obras medievales

El Museo de Mallorca participa en una exposición del Museo del Prado con dos obras medievales

(12/05/2026)

  • Departamento de Cultura y Patrimonio

El Consell de Mallorca ya está coordinando el desplazamiento de La tabla de la crucifixión y el Retablo de Santa Quiteria, que formarán parte de la exposición: «A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)»

El Consell de Mallorca ha completado la restauración de dos obras medievales de estilo italogótico del Museo de Mallorca —La tabla de la crucifixión y el Retablo de Santa Quiteria—, que participarán en una exposición en el Museo Nacional del Prado. Las piezas ya han sido embaladas y se encuentran en proceso de traslado hacia Madrid, donde formarán parte de la muestra «A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)», que se inaugurará el 25 de mayo y podrá visitarse del 26 de mayo al 20 de septiembre.

La vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, ha destacado que esta participación «supone un paso adelante en la proyección exterior del patrimonio artístico de Mallorca y sitúa al museo en un contexto de primer nivel». Roca también ha señalado el valor divulgativo del proyecto y ha recordado que «la restauración abierta al público ha permitido acercar a la ciudadanía un trabajo esencial y a menudo poco visible».

Los trabajos de restauración, realizados por Estrella Armendáriz y Caterina Fiol, se llevaron a cabo por primera vez dentro de una sala del propio Museo de Mallorca, lo que permitió a los visitantes observar el proceso en directo. La intervención incluyó tareas de consolidación, limpieza superficial y estabilización de las obras antes de trasladarlas al Museo del Prado.

La muestra «A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)» analiza la influencia del arte italiano del Trecento en los reinos peninsulares y reunirá más de un centenar de obras procedentes de 31 instituciones españolas y 25 internacionales.

Las dos obras restauradas en el Museo de Mallorca que participan en la exposición son ejemplos destacados de la conexión artística entre Mallorca y las corrientes pictóricas mediterráneas del siglo XIV. La tabla de la crucifixión destaca por su iconografía y el uso de pigmentos de alta calidad, y el Retablo de Santa Quiteria es una pieza de gran formato y notable valor devocional, con una narrativa visual propia del gótico mediterráneo.

La tabla de la crucifixión (1343–1358)

Es una pieza destacada del gótico mallorquín, de 141,20 cm de alto y 114,80 cm de ancho, procedente de la capilla real de Santa Ana de la Almudaina. Pintada al temple sobre tabla de pan de oro, presenta una escena central de la crucifixión rodeada por María, las santas mujeres, Magdalena y soldados, con un fondo dorado y figuras estilizadas propias del estilo italogótico. La calidad formal y el cromatismo cálido la sitúan entre las obras más relevantes de la pintura medieval de la isla.

Pedro el Ceremonioso encargó el retablo para la capilla real del palacio de la Almudaina, dedicada a Santa Ana, al pintor Ferrer Bassa. La obra aún no estaba terminada cuando murió el pintor, y la tarea fue continuada por Ramon Destorrens.

El mueble llegó a Mallorca en 1358, cuando el pintor Joan Daurer tuvo que repararlo por los desperfectos sufridos durante el viaje. El retablo se desmontó en el siglo XVIII y la Universidad envió las piezas a la iglesia de Sant Nicolau de Portopí, excepto la tabla central con la representación de Santa Ana, que en 1919 se encontraba en París y en 1921 fue vendida al Museo de Arte Antiguo de Lisboa. Cuando se constituyó el Museo Arqueológico Luliano, el Ayuntamiento de Palma depositó allí las ocho tablillas superiores conservadas, que posteriormente pasaron al Museo Arqueológico Diocesano y finalmente al Museo de Mallorca.

El Retablo de Santa Quiteria (ca. 1346)

El Retablo de Santa Quiteria, abogada contra el “mal de fuego” o fuego de San Antonio (ca. 1346), es una pieza de 220 cm de alto y 259 cm de ancho atribuida al pintor Joan Loert, una obra monumental procedente del antiguo Hospital de Sant Antoni de Palma, en la calle de Sant Miquel.

En el conjunto, enmarcado por una moldura simple, sobre un único plano rectangular coronado por cinco puntas, se representan doce escenas de la vida y martirio de Santa Quiteria, centradas por la figura monumental de la protagonista. Las escenas se yuxtaponen, seis a cada lado, sin separación formal entre ellas. Todo el conjunto se distribuye en cinco calles y tres registros horizontales.

Las escenas representadas recrean la leyenda de Santa Quiteria: la negativa de la santa a contraer matrimonio y a renunciar a la fe desencadena el conflicto que marcará su destino. Tras resistirse a las imposiciones familiares y religiosas de su tiempo, Quiteria es perseguida, encarcelada y finalmente decapitada, convirtiéndose en mártir cristiana.